Yoga Nidra

Actualizado: 14 ene




Yoga Nidra es una técnica de meditación. Existen muchas definiciones para el Yoga Nidra, se lo llama ”Yoga del sueño, sueño psíquico, sueño consciente, relajación profunda, técnica de meditación, técnica terapéuticao de purificación mental.”


Yoga Nidra es muy útil para nuestra sociedad actual, que vive en continua tensión, plenamente identificada con los valores materiales, desconectada del cuerpo, las emociones y tiranizada por la mente, aprender a relajarse se impone como una necesidad.


Como toda meditación, Yoga Nidra es una herramienta en la que se desarrolla la atención plena, a través de este conjunto de métodos se va abriendo y expandiendo la conciencia paulatinamente. Para ello se trabaja de forma sistemática desconectando la atención de los sentidos y manteniendo la atención en la experiencia interna. De modo que la corteza cerebral deja de recibir información de los órganos motores. Y la mente consciente pasa a un segundo plano. Cuando esto pasa, la mente se hace más receptiva, ya que el intelecto y los sentidos se relajan y por tanto no hay juicio de la información que recibimos. En este estado de receptividad, la mente se hace muy poderosa, pero es necesario entrenarla y esta es la propuesta de Yoga Nidra, que empieza fijando la atención en un objeto dinámico y cambiante, lo cual resulta mucho más fácil para la mente. La atención se mueve por las distintas partes del cuerpo, se centra en emociones cambiantes y símbolos o imágenes internos, y en realidad se está trabajando con los centros superiores del cerebro, pero no a través de los sentidos.


Nidra es el estado fronterizo entre el estado de vigilia y el sueño, la frontera entre el nivel consciente y subconsciente. El objetivo de Yoga Nidra es permanecer consciente y llegar al nivel subconsciente. También podría definirse como nivel alfa.


Este estado supone un constante equilibrio entre la vigilia y el sueño, durante el cual la mente se mueve en diferentes niveles, a veces está más conectada a los sentidos y otras veces se aleja mucho. Lo que se propicia es el estado de pratyahara (abstracción de los sentidos), es una interiorización, en la cual se retira la conciencia de los sentidos que son comparables a ventanas que nos conectan con el mundo exterior. El proceso de pratyahara comienza con el desarrollo de la atención, precisamente puede hacerse a través de los sentidos para luego desconectar de ellos.


El verdadero objetivo de Yoga Nidra es hacer un viaje a través de todos los planos del ser humano hasta llegar al punto donde reside el Ser, este es el objetivo de todos los métodos de meditación.


Origen del Yoga Nidra


El creador de Yoga Nidra fue Swami Satyananda Saraswati (1923-2009), este maestro, discípulo directo de Swami Sivananda, fue un investigador nato, que buscó información sobre Yoga desde los antiguos textos tántricos, hasta las opiniones de los científicos occidentales sobre la disciplina, para ofrecerla al mundo con una base creíble y posible de ser practicada por todos. En su juventud cuando vivía en el ashram de su maestro en Rishikesh descubrió a través de una vivencia personal, que durante el sueño permanece un resto de conciencia y que existe otra vía de aprendizaje que no es a través de la mente despierta y los sentidos. Empezó a investigar al respecto, a los años 40, estudiando los antiguos rituales y prácticas tántricas, desarrolló el sistema de Yoga Nidra.


Una de las principales diferencias entre Yoga Nidra y los tradicionales métodos de meditación es que se practica acostado, gracias a esto el grado de relajación física que se puede alcanzar es mucho mayor que el que se experimenta meditando con la columna vertical. Esto supone una ventaja para muchas personas que lidian a diario con las sensaciones físicas durante la meditación, especialmente en occidente donde la vida sedentaria ha atrofiado la flexibilidad articular y muscular. Sin embargo, supone un riesgo añadido que sería quedarse dormido. Por ello no se aconseja practicarlo en una cama, sino acostado en el suelo sobre una esterilla o manta, con un cojín debajo de la cabeza. Asimismo, es recomendable taparse con una manta, puesto que al entrar en funcionamiento el sistema nervioso parasimpático con la relajación, la temperatura desciende varios grados. Se practica en la postura yóguica de savasana. La habitación ha de tener una temperatura agradable y ha de ser un espacio tranquilo, por lo que se recomienda cerrar las ventanas, incluso oscurecerla un poco, pero no conviene estar a oscuras totalmente para no favorecer la aparición del sueño. Lo ideal es practicar Yoga Nidra en silencio, sin ninguna música de fondo, pero a veces esto no es posible, en los entornos ruidosos de las ciudades, por lo que recomendaría emplear una música neutra y tranquila, que no genere emociones, de lo contrario la música podría distraer al alumno de la práctica.


Estudios realizados


Registrando la actividad cerebral de varios grupos de personas, algunos de ellos practicantes habituales de Yoga, mientras practicaban Yoga Nidra mediante un electroencefalograma y un escáner PET que emitía imagen a color y bidimensional del cerebro, se descubrió que los practicantes habituales emitían ondas cerebrales propias del sueño profundo, ondas delta, en las últimas fases de Yoga Nidra. Sin embargo habían permanecido despiertas durante toda la práctica y podían recordar con plena claridad las preguntas que se le habían hecho y los sucesos en el laboratorio. Las mediciones mostraron cómo se expandía la relajación a lo largo de todo el cerebro a medida que se iban sincronizando las ondas cerebrales. En la primera fase de Yoga Nidra, después de cerrar los ojos se pudo observar cómo se equilibraba la actividad en ambos hemisferios.

Existen muchos casos en los que Yoga Nidra se ha aplicado como terapia de acompañamiento en todo tipo de enfermedades, logrando resultandos realmente sorprendentes. Así pues existen datos que prueban su eficacia para combatir el insomnio, la ansiedad, como terapia auxiliar en drogodependencia y alcoholismo, problemas psicosomáticos, reducción de dolores crónicos, asma, colitis, úlceras gástricas, cáncer, cardiopatías, tensión alta. No es que Yoga Nidra sea la panacea y su eficacia depende como en todo de la continuidad de la práctica, pero en todos los estudios realizados ha contribuido de una forma espectacular a la recuperación de los pacientes.


Hari Om


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